Monday, April 23, 2007

Como a un solo ser

A las cinco del día, en el invierno,
mi madre iba hasta el borde de mi cama
y me llamaba por mi nombre
y acariciaba mi rostro hasta despertarme.

Yo salía a la calle y aún no amanecía
y mis ojos parecían endurecerse de frío.

No era justo, aunque era hermoso
ir por las calles y escuchar mis pasos
y sentir la noche de los que dormían
y comprenderlos como a un solo ser,
como si descansaran de la misma existencia,
todos en el mismo sueño.

3 comments:

indecible said...

dE aNTONIO gAMONEDA

Tomas Arango Ossaba said...

mmmm me gustaron algunas cosas otras definitivamente no. Pero al final es normal, solo escribe uno bien cuando todo se da. Algo asi como cuando ahi una alineación de planetas o cosas asi, o al menos eso me pasa, animo segui.
A y por si algo yo escribo a veces algunas cosas, a lo mejr algo te guste.
http://taao84.blogspot.com/

Yahuan said...

estos dos últimos poemas o lo que sean, todo hay que decirlo, iban por el camino de fascinarme.