Monday, July 24, 2006

Soy

Soy el dueño de mi destino,
soy el capitán de mi alma.

5 comments:

Antón said...

(A ver qué os parece esto:)

Entre los miles
que son conocidos
o que quieren ser conocidos
como poetas
quizá uno o dos
sean auténticos
y el resto son impostores
que rondan por recintos sagrados
tratando de parecer genuinos.
No hace falta decir
que yo soy uno de los impostores.

Antón said...

El original es de WILLIAM ERNEST HENLEY. ¿Alguien sabe el texto completo? Mándelo por favor.

Antón said...

Soy el mismo de antes: me refería a la entrada original: SOY EL DUEÑO DE MI DESTINO..., que es de un poema de W.E. Henley. Si lo tenéis entero enviadlo aqui, llevo tiempo buscándolo. Gracias

Antón said...

Pedias el texto completo del poema. Se llama "Invictus" y lo tengo en el idioma original. Si alguien sabe, que lo traduzca, y si no, puedo intentar traducirlo en mi macarrónico inglés. Ahí va el poema:

INVICTUS

Out of the night that covers me,
Black as the Pit from pole to pole,
I thank whatever gods may be
For my unconquerable soul.
In the fell clutch of circumstance
I have not winced nor cried aloud.
Under the bludgeonings of chance
My head is bloody, but unbowed.
Beyond this place of wrath and tears
Looms but the Horror of the shade,
And yet the menace of the years
Finds, and shall find, me unafraid.
It matters not how strait the gate,
How charged with punishments the scroll,
I am the master of my fate:
I am the captain of my soul

indecible said...

Bajo la noche que me cubre,
negra como un pozo de un polo a otro,
quiero dar las gracias a los dioses, sean quienes sean,
por mi alma inconquistable.

Caído en la garra de las circunstancias
no me he estremecido ni gritado.
Bajo los embates de la suerte
mi cabeza está ensangrentada, pero no encorvada.

Más allá de este lugar de ira y lágrimas
no aparece sino el horror de la sombra,
y la amenaza de los años
me encuentra, y me encontrará, libre de miedo.

No importa lo estrecha que sea la puerta,
cómo de cargada de castigos [traducción más libre: cómo de dura] sea la sentencia.
Soy el dueño de mi destino,
soy el capitán de mi alma.

(Traducción por el equipo del blog. Gracias a quien envió el poema en inglés.)