Monday, July 09, 2007

ABUELITA


Cuando llegué a casa de mis abuelos, corrí hasta la ventana para ver si estaban en el huerto, como siempre, y vi a mi abuelita que venía hacia la casa por el pequeño camino de cemento, entre las fresas. Llevaba con ella a "Bunny", pero no lo tenía en el regazo, sobre el viejo delantal de cuadros; lo llevaba cogido por los pies y "Bunny" se movía incómodo. Iba a gritarle que había traído hojas de lechuga y zanahorias, cuando levantó a "Bunny" estirando el brazo y con la otra mano le dio un golpe en la cabeza, una especie de golpe de kárate, pero el conejo se movió y entonces le dio otros tres golpes seguidos, usando la mano como un hacha. Y "Bunny" dejó de moverse. Mi abuelita bajó los brazos, metió una mano en el bolsillo del delantal y se volvió para llamar a mi abuelo, que estaba hablando con un vecino. Luego siguió caminando lentamente hacia la casa. Yo me fui corriendo y me encerré en el 850 de mi padre. Bajé todos los pestillos.

3 comments:

indecible said...

Se publicó bajo el título "Abuelita, dime tú" en el suplemento "Babelia" del diario EL PAÍS, el 13-julio-2002. Apareció en de una sección, "La ventana de Millás", a la que cualquier persona podía enviar sus textos. En ocasiones se publicaban relatos cortos de insuperable maestría, como el que aquí hemos reproducido. Está firmado por ANTONIO VALLE. Por desgracia, esta sección duró poco en el periódico. Tal vez por miedo a que personas de a pie pudieran hacer sombra a los grandes "santones" de la literatura...

(Agradecemos a Pedro Reyes Garrido el envío de este material.)

Jorge said...

interesante lugar, lo visitaré cuando pueda, suerte

david said...

Estoy de acuerdo en que en el mundillo literario hay unos pocos prebostes que no desean que advenedizos les disputen el cotarro. De hecho en internet leemos a menudo gratuitamente cosas muchísimo más interesantes que esos libros que cuestan de 20 euros para arriba. Así es como van a cargarse la edición.